Verdadero emblema de nuestra región y producto estrella de nuestras instalaciones, la zanahoria encarna todo el saber hacer agrícola y la pasión de nuestros equipos. Cultivada en los terrenos excepcionales de Normandía — desde el Val de Saire hasta las arenas de Créances y la bahía del Mont-Saint-Michel —, se beneficia de unas condiciones idóneas que le otorgan su sabor único y su color vibrante.
Una exigencia de calidad, del campo a la expedición
Detrás de la frescura de la Zanahoria Gosselin se esconde un control riguroso en cada etapa de la cadena de valor:
- Un saber hacer excepcional (Label Rouge): En Créances, nuestros agricultores socios mantienen la tradición de la conservación natural bajo paja, preservando así las cualidades gustativas y la frescura de la hortaliza a lo largo del tiempo.
- Compromiso ambiental: Nuestras producciones se enmarcan en una agricultura responsable, certificada GlobalGAP y sujeta a estrictas medidas agroambientales destinadas a proteger la biodiversidad y nuestros suelos.
- Máxima seguridad alimentaria: Preparadas y envasadas en nuestras instalaciones con certificación IFS, nuestras zanahorias se someten a controles exhaustivos que garantizan una trazabilidad total, tanto para el mercado nacional como para la exportación.
Ya sea lavada o cepillada, en bolsas, bandejas o a granel, la zanahoria del Grupo Gosselin sigue siendo el símbolo de un producto sano, ultra-fresco y de una calidad impecable.